La industria textil argentina atraviesa uno de sus momentos más difíciles

La industria textil argentina atraviesa uno de sus momentos más difíciles

Cae la producción y ya se perdieron más de 22.000 empleos



La producción continúa en retroceso

La industria textil argentina sigue enfrentando un escenario complejo durante junio y julio de 2026. Según informes recientes de la Fundación Pro Tejer y distintos relevamientos sectoriales, la producción continúa cayendo, la utilización de la capacidad instalada permanece en niveles históricamente bajos y el empleo sigue reduciéndose.

Uno de los datos más preocupantes es que el sector perdió más de 22.000 puestos de trabajo registrados desde fines de 2023, mientras que numerosas empresas redujeron turnos de producción o suspendieron inversiones ante la caída del consumo interno.

Importaciones en aumento

A este panorama se suma un fuerte incremento de las importaciones de prendas terminadas, especialmente provenientes de Asia. Mientras disminuye la compra de maquinaria e insumos para producir en el país, aumentan las importaciones de ropa confeccionada, lo que genera una competencia cada vez más intensa para los fabricantes nacionales.


Empresas con exceso de stock

Las cámaras empresarias también advierten que gran parte de las fábricas trabaja con niveles elevados de mercadería acumulada debido a la menor demanda. Muchas compañías reportan dificultades financieras, incremento de costos y una utilización parcial de sus plantas industriales.

El desafío para el segundo semestre

Representantes del sector coinciden en que será necesario impulsar medidas que mejoren la competitividad, faciliten el financiamiento productivo y fomenten la inversión en tecnología para preservar el empleo y fortalecer toda la cadena textil nacional. 



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