Empleo: Argentina arranca el 2026 en una zona gris

 Empleo: Argentina arranca el 2026 en una zona gris

Entre la informalidad récord, la pérdida de empleos y salarios que no repuntan, el mercado laboral argentino arranca 2026 con señales preocupantes.


Argentina comienza el 2026 con algunos datos alarmantes de empleo: informalidad récord, desempleo juvenil muy alto, precarización laboral y nulas vacaciones de verano para 4 de cada 10 personas. 

Pero, al mismo tiempo, hay algunas señales de mejora que dan la ilusión de una recuperación para el año que se viene.

Analicemos en detalle los datos de empleo que construyen el contexto actual.


Alerta por informalidad y pérdida de trabajos


Esta semana, el Indec comunicó que los empleados informales superan a los formales: sobre un total de 22.668.000 puestos de trabajo, los asalariados públicos y privados registrados suman 11.063.000, mientras que los no registrados alcanzan 5.669.000 y los trabajadores por cuenta propia llegan a 5.936.000.

Es decir: más de 11,6 millones de personas se desempeñan fuera del empleo formal, sin acceso pleno a derechos laborales, previsionales y sociales.

"¿Qué pasó con el empleo después de la sanción de la Ley Bases?", se pregunta el investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA - Autónoma Luis Campos en diálogo con BAE Negocios, para inmediatamente poner los datos sobre la mesa: en el año posterior a su aprobación se crearon 450.000 puestos de trabajo; dos de cada tres fueron cuentapropistas y uno de cada tres asalariados no registrados.

A esto se suma una fuerte caída del salario real, especialmente en el sector público, en los trabajadores bajo convenio y en los informales.

Por otra parte, sigue agravándose la pérdida de empleos, especialmente en sectores clave de la economía real: 


- la construcción perdió 88.000 puestos, 

- la industria manufacturera cayó en 46.000 empleos 

- el sector de transporte y almacenamiento retrocedió en 38.000 trabajadores.


A todo esto, además, se suma un reciente informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), citado por la agencia Sputnik, que planta una semilla de incertidumbre. En el documento, la entidad informó que el desempleo juvenil en América Latina y el Caribe alcanzó un 11,9% en 2025, casi tres veces la tasa de los adultos.

Esto, en un contexto de alta informalidad y riesgos para el trabajo joven, implica todavía más dificultades para quienes son el futuro de cualquier país. 

Según el informe de la OIT la situación es particularmente crítica en los países de bajos ingresos, donde el 27,9% de los jóvenes no estudia, no trabaja ni recibe capacitación.

Pocas vacaciones y mejores salarios en la mira

Pese a que el salario no mejora, al igual que el empleo, los argentinos siguen apuntando a grandes retribuciones. De hecho, según el Informe Regional de Jobint del segundo semestre, Argentina registra el salario requerido promedio en dólares más alto de la región.

El trabajo encontró que en Argentina el salario pretendido promedio es de 1.250 dólares por mes (aproximadamente $1.786.540, según la cotización del dólar hoy). 

En cuanto a la evolución de los salarios, Argentina es el país que registra una mayor estabilidad desde noviembre de 2024 hasta noviembre de 2025, con una variación acumulada de 1,30% en dólar oficial y de 7,89% en dólar MEP. Le sigue Panamá con una variación acumulada de 2,91%; Chile con una variación de 3,91%; y Ecuador con una variación de 6,50%. Por su parte, Perú registró un incremento de los salarios del 17,69%, el más alto de toda la región.

Eso sí: lo que se pretende no es lo que se tiene. En otro trabajo de Bumeran, la HR Tech relevó que el 46% de los talentos nacionales no se fue de vacaciones en el último año, y más de la mitad de ellos no lo hizo por la falta de recursos económicos.

Pero, si pudieran elegir, muchos no lo harían. 3 de cada 10 personas trabajadoras prefieren reducir su jornada laboral antes que tomar vacaciones, dice el estudio Vacaciones 3.0.

Las señales de esperanza

El último informe elaborado por Ceta Capital Humano, basado en el análisis de avisos de empleo, relevamientos propios y estadísticas oficiales, pone una capa de tranquilidad al escenario que pintamos hasta ahora.

De acuerdo con el relevamiento, hay una mejora en el empleo registrado, aunque persisten dificultades estructurales. La tasa de actividad se ubicó en 48,6%, mientras que la tasa de empleo alcanzó el 45,4%. El desempleo se situó en 6,6%, y el 36,7% de los trabajadores continúa desempeñándose en la informalidad.

Además, hizo foco en búsquedas laborales. Entre julio y diciembre de 2025, la demanda de personal se focalizó en actividades vinculadas a la producción, la logística y los servicios. De acuerdo con el relevamiento de Grupo Ceta, el segmento de logística y correo encabezó las búsquedas, con el 22% del total, impulsado por el avance del comercio electrónico y la expansión de la distribución.

En segundo lugar se ubicó el sector de servicios, con el 17% de los avisos, principalmente en puestos de atención al cliente y tareas de soporte. La producción alimenticia representó el 13% de la demanda, seguida por los frigoríficos, con el 12%, ambos en un contexto de mayor actividad industrial. La tecnología, por su parte, explicó el 10% de las búsquedas, con requerimientos de perfiles técnicos y digitales aplicados a distintos rubros.

Completan el ranking la agroindustria (8%), minería y energía (6%), salud y asistencia (6%), construcción (4%) y administración y recursos humanos (2%).

En conjunto, los datos muestran un mercado laboral tensionado, con mejoras puntuales que todavía no alcanzan para revertir los problemas de fondo. El empleo que crece es, en muchos casos, más frágil; los salarios se estabilizan, pero no recuperan poder de compra; y la informalidad sigue siendo la puerta de entrada al trabajo para millones de personas. 

Así, el arranque de 2026 encuentra a la Argentina en una zona gris: lejos de un colapso inmediato, pero también de una recuperación sólida que se traduzca en más derechos, mejores ingresos y mayor previsibilidad para quienes viven de su trabajo.


Fuente: Santiago Basso Duelo - BAE Negocios








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